Introducción
Hablar de «tipos de cannabis» parece sencillo hasta que aparecen palabras como variedad, cultivar, cepa, genética, linaje, fenotipo, quimiotipo, índica, sativa e híbrida. No significan lo mismo y, en el uso cotidiano, a menudo se mezclan.
Esta guía ofrece un mapa del vocabulario. No es un catálogo, una clasificación de potencia ni una lista de productos. Su objetivo es explicar qué información puede aportar un nombre y qué límites tiene antes de tratarlo como una identidad estable.
Un vocabulario más claro
Cultivar
Es un término útil para una selección cultivada reconocida por determinados rasgos y mantenida mediante propagación o reproducción. En cannabis, el uso comercial de un nombre no siempre responde a un estándar botánico formal, por lo que conviene acompañarlo de procedencia y documentación.
Variedad
En lenguaje general se utiliza para hablar de un tipo o línea de cannabis. En botánica, «variedad» tiene un sentido taxonómico más preciso. Puede servir como término divulgativo, siempre que no se presente como una categoría química cerrada.
Cepa
Es la traducción habitual de strain en la cultura del cannabis. Sin embargo, procede de contextos microbiológicos y no es el término botánico más exacto para una planta. Puede reflejar el nombre de uso común, pero no demuestra por sí solo una identidad científica.
Genética o linaje
Describe la ascendencia declarada de una selección. Resulta informativa cuando existe una fuente primaria —por ejemplo, el obtentor— y una cadena documental coherente. Una genealogía publicada no garantiza que todas las muestras con el mismo nombre sean genéticamente idénticas.
Fenotipo
Es la expresión observable que surge de la interacción entre genética y ambiente. Dos plantas procedentes del mismo cruce pueden mostrar diferencias, y una selección concreta puede recibir un número o un nombre propio.
Quimiotipo o perfil químico
Agrupa o describe una muestra por su composición. Para interpretar cannabinoides o terpenos hace falta un análisis de esa muestra, con fecha y método; el nombre no sustituye al dato.
Tres formas habituales de ordenar las variedades
1. Por historia y procedencia
Aquí aparecen poblaciones locales, líneas tradicionales y selecciones asociadas a una región. Los estudios genómicos ayudan a reconstruir la domesticación, pero los relatos comerciales pueden simplificar procesos mucho más complejos.
2. Por ascendencia declarada
Los cruces modernos suelen presentarse mediante los nombres de sus parentales. Es una forma práctica de seguir una familia, siempre que la atribución proceda de una fuente identificable y se señalen las versiones contradictorias.
3. Por composición medida
Una muestra puede describirse mediante cannabinoides, terpenos y otros compuestos. Es el nivel más cercano a su química real, aunque sigue siendo una fotografía de una muestra y una fecha concretas.
Índica, sativa e híbrida
Estas etiquetas forman parte de la cultura del cannabis, pero no ordenan de manera fiable toda la diversidad genética y química. Nuestra guía sobre índica, sativa e híbrida explica por qué deben leerse como contexto y no como una promesa de efectos.
Ejemplos con distinta solidez documental
Los casos no tienen la misma solidez: Gary Payton y Gelato 33 y Gelato 41 cuentan con fuentes de primera parte útiles; la atribución de Oreoz es secundaria y provisional; y el creador, el selector y el linaje exacto de RS11 / Rainbow Sherbert #11 siguen sin resolverse por falta de evidencia autenticada.
Cómo valorar una ficha de variedad
- ¿Quién atribuye el nombre o el cruce?
- ¿La fuente es el obtentor, un laboratorio, un productor o un registro secundario?
- ¿Existen versiones contradictorias?
- ¿Se describe una muestra analizada o se repiten cifras sin identificarla?
- ¿El texto separa el aroma descrito, la química medida y el efecto anecdótico?
- ¿Reconoce con claridad lo que todavía no puede verificarse?
Cuando la documentación es insuficiente, conviene decirlo. Una laguna reconocida resulta más útil que una genealogía presentada con falsa certeza.
Límites importantes
- No clasifica variedades como «las más fuertes».
- No atribuye porcentajes universales de THC a un nombre.
- No recomienda variedades para dormir, tratar síntomas o buscar un efecto.
- No ofrece instrucciones de cultivo.
- No publica disponibilidad, menús, precios ni información de compra.
Lecturas relacionadas
Continúa con la guía sobre nombres y procedencia, consulta las diferencias entre índica, sativa e híbrida o revisa la guía de THC, CBD, CBG y CBN.
Fuentes
- Smith C. J. et al. (2022). The phytochemical diversity of commercial Cannabis in the United States. PLOS ONE.
- Watts S. et al. (2021). Cannabis labelling is associated with genetic variation in terpene synthase genes. Nature Plants.
- Ren G. et al. (2021). Large-scale whole-genome resequencing unravels the domestication history of Cannabis sativa. Science Advances.
Para situar esta guía en contexto: descubre cómo funcionan las asociaciones cannábicas en Barcelona o cómo solicitar el alta como socio.
